Líderes europeos: actuad ya
La Cumbre de cambio climático de Copenhague fue un fracaso histórico, terminó con el llamado Acuerdo de Copenhague de solo tres páginas que queda muy lejos del acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante que el clima necesita y que millones de personas estaban esperando. De acuerdo con el contenido del Acuerdo de Copenhague, la tierra se enfrenta a un aumento de la temperatura global de unos 3ºC, cuyas consecuencias podrían ser devastadoras para la humanidad y el mundo en el que vivimos.
La Unión Europea tiene una parte importante de responsabilidad en el fracaso de la cumbre de Copenhague y por eso hay que pedirle a sus líderes políticos que asuman su responsabilidad climática y que se comprometan a un objetivo de reducción de emisiones que nos permita evitar un calentamiento global de 2ºC, como recomiendan los científicos. Para no superar este límite vital, es necesario que los países industrializados en su conjunto se comprometan a reducir sus emisiones en un 40% y esto no va a suceder si la UE no aumenta sus objetivos de reducción de emisiones.
Los compromisos presentados por la UE hasta ahora, son los mismos que se acordó hace un año, los mismos que se revelaron como insuficientes en Copenhague y que no salvarán el clima.
Recuerdale a Zapatero su responsabilidad en la lucha contra el cambio climático y pídele que, como presidente de la UE, promueva la adopción de un compromiso europeo de reducción de emisiones más ambicioso
Sr. Presidente del Gobierno:
El día 11 de febrero se reunirá con el resto de líderes en el Consejo Informal de la Unión Europea para debatir, entre otros aspectos, sobre cambio climático tras la Cumbre de Copenhague.
Me gustaría recordarle que es posible y necesario aumentar el objetivo unilateral de reducción de emisiones de la UE para 2020 al 30%, como paso previo para que el conjunto de países industrializados alcancen el 40% que, según los últimos datos científicos, es necesario para evitar cruzar el umbral de los 2ºC de aumento medio de la temperatura. Esta medida serviría, también, para que los países en desarrollo recuperen la confianza el los países industrializados y se sientan apoyados en la parte del esfuerzo que ellos también deben asumir en la lucha internacional contra el cambio climático.
Además, la reducción de emisiones de la UE fundamentada en un mayor uso de las energías renovables no solo beneficiaría al clima, sino también a nuestra economía ya que la generalización del uso de las energías renovables repercutiría en un aumento de la producción -y, por lo tanto, en la generación de empleo- en países líderes en este tipo de tecnologías como España.
Por todo lo anterior, quiero pedirle que, aprovechando la presidencia española de la UE, promueva un acuerdo europeo de reducción de emisiones alineado con las recomendaciones científicas: por lo menos del 30% incondicional para 2020.
Muy atentamente,